Síntomas de la gripe

¿Te estás preguntando si tienes la gripe? Aunque los síntomas de la influenza estacional a menudo imitan a un resfriado, un resfriado común rara vez causa una fiebre muy alta. Con este artículo vas a aprender más acerca de los síntomas de la influenza para que estés totalmente preparado si coges la gripe.

Síntomas de la gripe

¿Es un resfriado o es la influenza? ¿Por qué necesito saber más acerca de síntomas de la gripe? La influenza estacional es una infección respiratoria contagiosa causada por diferentes virus de la gripe. Es importante entender los síntomas de la influenza para poder buscar tratamiento inmediato, especialmente si tienes una condición médica crónica.

Cuanto antes sepas que tienes la influenza antes podrás tratarla y hacer que te dure un poco menos. Los medicamentos recetados llamados medicamentos antivirales como el Tamiflu y el Relenza, son más eficaces cuando se administran dentro de las 48 horas de la aparición de los síntomas de la gripe. Estos medicamentos contra la gripe son eficaces contra las cepas típicas de la influenza estacional. Ellos pueden disminuir la duración de la gripe por un día si se utilizan dentro de este periodo temprano. Estos antivirales también pueden proporcionar un beneficio si se les da incluso después de dos días, sobre todo en personas que están muy enfermas.

¿Cómo sé si la temporada de la gripe ha comenzado?

La influenza estacional sigue un patrón bastante predecible, a partir del otoño comienza y termina en primavera. Una buena señal de que la temporada de gripe estacional se ha iniciado es el aumento repentino en el número de niños en edad escolar que enferman con una enfermedad similar a la influenza. Este brote inicial de gripe es seguido por una infección similar en otros grupos de edad, especialmente en los adultos.

Síntomas de la influenza

¿Cómo se diferencian los síntomas de la influenza y los del resfriado?

A diferencia de los síntomas de un resfriado común, los síntomas de gripe generalmente aparecen de manera repentina. A menudo comienzan con la aparición repentina de fiebre, dolor de cabeza, fatiga y dolores corporales. He aquí una lista de los síntomas de la influenza que puedes sentir:

  • Fiebre (usualmente alta).
  • Dolores serveros en las articulaciones y los músculos y alrededor de los ojos.
  • Debilidad general.
  • Aspecto de estar enfermo con la piel caliente, enrojecida y ojos rojos y llorosos.
  • Dolor de cabeza.
  • Tos seca.
  • Dolor de garganta.
  • Secreción acuosa de la nariz.

La influenza estacional no se asocia generalmente con síntomas gastrointestinales, como diarrea y vómitos, por lo menos no en los adultos. Sin embargo, estos síntomas aparecen con la gripe estomacal, que es un término popular, pero inexacte para la gastroenteritis.

¿Qué puedo hacer para prevenir la gripe?

Los virus de gripe y resfriado se transmiten de la misma manera, a través de gotas microscópicas de las vías respiratorias de una persona infectada. Esa persona estornuda o tose, y las gotas caen sobre cualquier superficie cercana o persona. Si alguien tose o estornuda en sus manos (sin tejido), estas gotas luego pueden depositarse en las superficies que toca con ellas. Si tú tocas esa superficie, recoges el virus. Si te frotas los ojos o la nariz, puedes infectarte a ti mismo.

Para protegerte y evitar la propagación de los virus del resfriado y la gripe:

  • Lávate las manos con frecuencia. Utiliza un gel a base de alcohol si no tienes acceso al agua.
  • Tose y estornuda en un pañuelo desechable o en el interior de la curva de tu codo si no tienes un pañuelo desechable. Lávate las manos después.
  • Al toser, gira tu cabeza lejos de los demás.
  • No te toques los ojos, la nariz o la boca. Esto evita que los gérmenes entren en tu cuerpo.
  • Lava y desinfecta todas las superficies compartidas (como teléfonos y teclados) con frecuencia. Los virus pueden vivir en superficies hasta 8 horas.
  • Mantente alejado de las multitudes durante la temporada de resfriados y gripe.
  • Vacúnate contra la gripe todos los años. Las vacunas no dan una protección del 100% contra la gripe, pero son la mejor manera de ayudar a prevenirla.
  • Come alimentos saludables para alimentar tu sistema inmunológico, como verduras y frutas verdes, rojas, amarillas y negras.
  • Haz ejercicio con regularidad. Las personas que hacen ejercicio también pueden coger virus, pero a menudo tienen síntomas menos graves y pueden recuperarse más rápidamente. Además, el ejercicio regular como los ejercicios aeróbicos y el caminar, pueden estimular el sistema inmunológico. Las personas que hacen ejercicio con regularidad tienden a tener menos resfriados. También pueden recuperarse más rápidamente de lo que lo hacen las personas que no hacen ejercicio regularmente. Consulta con tu médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios.