El asma y la gripe

Si tienes asma, debes hacer todo lo que puedas para mantenerte saludable. Con el asma, cualquier infección respiratoria, incluyendo la gripe, puede afectar a los pulmones, causando inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias.

El asma y la gripe

Las personas con problemas pulmonares, incluyendo aquellos con asma, tienen un mayor riesgo de problemas respiratorios asociados con la gripe. Una vacuna contra la gripe es la mejor manera de prevenir la influenza y los problemas respiratorios posteriores asociados a ella, incluyendo un empeoramiento de los síntomas del asma.

¿Cuáles son los síntomas de la gripe y el asma?

Llama a tu médico si experimentas influenza o síntomas de un ataque de asma, incluyendo:

  • Aumento en la falta de aliento, dificultad para respirar o sibilancia.
  • Tos con crecientes cantidades de moco.
  • Mucosidad amarilla o de color verde.
  • Fiebre (temperatura de más de 38ºC) o ​​escalofríos.
  • Fatiga o debilidad.
  • Dolor de garganta, irritación o dolor al tragar.
  • Drenaje de los senos paranasales, congestión nasal, dolor de cabeza o sensibilidad a lo largo de los pómulos superiores.

¿Qué debo hacer si tengo asma y contraigo la influenza?

Si tienes síntomas de gripe, llama a tu médico para recibir consejos sobre cómo prevenir que los síntomas del asma empeoren. El médico puede prescribir un medicamento antiviral para ayudar a reducir los síntomas de la influenza y hacer cambios a tu plan de acción para el asma.

Asegúrate de seguir las instrucciones de tu plan de acción para el asma y mantener los síntomas del asma controlados. Además, debes continuar revisando tu tasa de flujo máximo para asegurarte de que tu respiración está en la zona de seguridad.

¿Cómo puedo prevenir las infecciones que provocan el asma?

Hay pasos que puedes seguir para ayudarte a prevenir infecciones que pueden desencadenar los síntomas del asma:

  • Lávate las manos. Una buena higiene puede reducir tu probabilidad de infecciones virales como la influenza. Recuerda lavarte las manos con frecuencia durante el día para deshacerse de los gérmenes que permanecen en tus manos.
  • Vacúnate contra la gripe. Consulta con tu médico acerca de recibir una vacuna contra la influenza cada año. Además, discute la posibilidad de contraer una vacuna contra la neumonía. El neumococo es una causa común de neumonía bacteriana, una enfermedad que puede ser particularmente grave en una persona con asma.
  • Prevenir la sinusitis. Sé consciente de los síntomas de una infección en los senos paranasales y reporta inmediatamente a tu especialista en asma para ayudarte a prevenir los ataques de asma.
  • No compartas los medicamentos o equipos de asma. No dejes que otros usen tus medicamentos o equipos de asma, incluyendo tu inhalador para el asma, nebulizador y el tubo nebulizador y la boquilla.
La gripe en asmáticos

¿Qué tipos de vacunas contra la influenza están disponibles?

Existen dos tipos de vacuna contra la gripe, una tradicional y un spray nasal.

Las vacunas contra la influenza no contiene un virus vivo y no pueden causar la influenza. La vacuna nasal contra la gripe, llamada FluMist, contiene virus debilitados y en raras ocasiones, puede causar la influenza. Las personas con asma deben recibir la vacuna contra la influenza, que no sea FluMist. Se recomienda la vacuna nasal contra la influenza sólo para las personas sanas de 2 a 49 años de edad que no tienen problemas médicos crónicos y no están embarazadas.

¿Cómo funcionan las vacunas contra la gripe en personas con asma?

Las vacunas contra la influenza funcionan de la misma manera para todos, incluyendo a las personas con asma. Causan que se desarrollen los anticuerpos en tu cuerpo. Estos anticuerpos te protegen contra la infección de la influenza. Esta reacción anticuerpo puede causar fatiga y dolor muscular en algunas personas.

Cada año, la vacuna contra la influenza contiene varios tipos diferentes de virus de la influenza. Las cepas escogidas son las que los investigadores creen que son más propensas a aparecer ese año. Si la selección es acertada, la vacuna contra la influenza es de un 60% a un 70% de efectividad en la prevención de la influenza. Sin embargo, la vacuna es menos eficaz en las personas mayores y las personas con un sistema inmunológico debilitado.